Guía para organizadores

Organiza un Survivor que no se te muera en noviembre

Las competiciones no se caen por falta de ganas: se caen porque nadie decidió qué pasa con un aplazado. Aquí están las decisiones que hay que cerrar antes de invitar a nadie.

Ilustración de Survivor con la competición de eliminación por jornadas entre amigos.
Una competición, un código y un grupo dispuesto a picarse.

Antes de invitar a nadie

Las cinco decisiones que hay que cerrar

Todas parecen menores en agosto. Todas provocan una discusión en el grupo si no están decididas.

  • Sobre qué competición se juega. Una liga larga da temporada entera; una competición corta se resuelve en semanas. Mézclalas y el calendario se complica solo.
  • Con tarjetas o sin ellas. Es la decisión que marca cuánto dura todo. En modo extremo, un grupo de veinte puede quedarse en tres la primera jornada rara.
  • Cuándo se cierra cada elección. Lo razonable es que se cierre al empezar el partido elegido, no al empezar la jornada: así quien juega el domingo no juega con la información del sábado.
  • Qué pasa con quien no elige. Llevarse una roja, quedar eliminado o asignarle un equipo automáticamente. Cualquiera vale; lo que no vale es decidirlo cuando ya ha pasado.
  • Si hay premio y quién lo pone. Aquí conviene ir con más cuidado del que parece: lo tienes en la sección sobre el dinero.

Lo que siempre pasa

Los casos raros, resueltos de antemano

Ninguna temporada llega a mayo sin que aparezcan al menos tres de estos.

  • El empate. Es la primera pregunta que hará alguien. En Survivor el empate te deja seguir, pero el equipo queda gastado igual. Si lo organizas a mano, decídelo tú y dilo alto.
  • Partido aplazado. ¿Se resuelve cuando se juegue, o esa elección se anula? Lo habitual y más limpio es esperar al partido.
  • Jornada entre semana. Es donde más gente se despista. Un aviso el día antes salva media competición.
  • Alguien se queda sin equipos. Decide si eso elimina o no. En Survivor no se penaliza a quien no tenía ningún equipo seleccionable, y en las competiciones a doble vuelta la lista se reinicia en la segunda.
  • Quedan dos y los dos caen. Puede acabar en empate. Si quieres un ganador único, acuerda antes el desempate.

El trabajo invisible

Lo que cuesta llevarlo a mano

Organizarlo en una hoja de cálculo y un grupo de WhatsApp se puede. Conviene saber qué estás aceptando.

Cada jornada hay que recoger las elecciones de todo el mundo, comprobar una por una que nadie repite un equipo que ya usó, esperar a que terminen los partidos, actualizar quién sigue vivo y avisar a los que han caído. Después, responder a los cuatro que preguntan si les ha tocado.

Multiplícalo por treinta y ocho jornadas. El problema no es ninguna de esas tareas: es que siempre recaen en la misma persona, y esa persona también quería jugar.

Si prefieres el detalle de qué desaparece exactamente al dejar de hacerlo así, está en Survivor frente a Excel y WhatsApp.

Pantallas de Survivor con el estado de una competición y la elección de la jornada.
Elecciones, equipos gastados y quién sigue en pie, sin que nadie lo apunte.

Cuatro pasos

Montar la competición

Si la montas en Survivor, este es el recorrido completo.

  1. Crea la competición

    Elige la competición sobre la que se juega, el formato y si hay tarjetas o es modo extremo.

  2. Ponle un nombre que se reconozca

    En un grupo que juega varias, el nombre es lo único que distingue una de otra en la lista.

  3. Reparte el código

    Cada competición tiene su código de invitación. Se manda al grupo y cada uno entra por su cuenta.

  4. Avisa del primer cierre

    El día de la primera jornada, recuerda la hora. A partir de la segunda ya se acuerdan solos.

Sin rodeos

El asunto del dinero

Es la parte que más organizadores se saltan y la que más problemas da.

Montar un bote con cuotas entre participantes no es lo mismo que hacer una porra entre amigos, y en un local abierto al público puede tener implicaciones legales. Si estás pensando en organizar algo así en un bar o una peña, infórmate antes: esta guía no sustituye a ese asesoramiento.

La alternativa que funciona sin complicarse: un premio simbólico que ponga el organizador, o directamente ninguno. En un juego de eliminación, el derecho a recordárselo al grupo hasta junio suele bastar.

Después de la jornada 1

Que la competición no se apague

El riesgo real no es que nadie entre: es que la mitad caiga pronto y desaparezca.

Cuenta la jornada

Un mensaje el lunes con quién ha caído y con qué equipo vale más que cualquier recordatorio automático.

Piensa en los eliminados

En el modo de tarjetas vuelven a entrar. En modo extremo, se quedan mirando: dales algo que comentar.

Ten la siguiente preparada

Si la competición se resuelve en enero, que haya otra empezando. El grupo ya está montado.

Sin letra pequeña

Preguntas frecuentes

¿Cuánta gente hace falta para que funcione?

Funciona desde grupos pequeños, pero cuanta más gente, más tarda en quedar una sola persona y más comentada es cada jornada.

¿Puedo organizar varias competiciones a la vez?

Sí. Puedes crear varias y participar en más de una al mismo tiempo; cada una lleva sus equipos gastados por separado.

¿Puedo cambiar las reglas a mitad de temporada?

Es mala idea. Cambiar una regla cuando ya hay gente eliminada por ella es la forma más rápida de que el grupo abandone. Decídelas antes.

¿Cómo entra la gente en la competición?

Con el código de invitación. Lo compartes en el grupo y cada persona entra desde la app, sin que tengas que darla de alta.

¿Hace falta que el organizador juegue?

No, pero casi siempre quiere. La ventaja de no llevar las cuentas a mano es justamente que puedes jugar como uno más.

La próxima jornada no espera

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Guía práctica para montar una competición de eliminación por jornadas: qué reglas hay que cerrar antes de empezar, cómo se resuelven los casos raros y qué hacer con el tema del dinero.

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